miércoles, 23 de diciembre de 2009

"The fugitive" (El fugitivo) de John Ford (1947)

Bella y emotiva película del maestro de origen irlandés donde sus fuertes convicciones católicas se dejan notar más que nunca y le otorgan una religiosidad esplendorosa, llegando a ser en algunos momentos exasperante, sobre todo para los que no somos creyentes. Pero su maravillosa calidad artística supera cualquier ideología aunque no sea la propia de uno y deja claro que el arte en numerosas ocasiones va mucho más allá de cualquier creencia religiosa o política. Es una de las películas más personales del cineasta, ya que la dirigió con su nueva productora Argosy Pictures, comandada junto a su amigo Merian C. Cooper. La rodó en México con actores habituales del país como Dolores Del Río, y pasó la acción a un país centroamericano cualquiera en el que una fuerte dictadura ha arrasado con las iglesias matando a sus curas y ha prohibido entre otras cosas el alcohol. Con esta premisa Ford y el director de fotografía Gabriel Figueroa,(colaborador habitual de Emilio Fernandez “el indio”), consiguieron una fantástica profundidad de campo con un gran angular en las secuencias sobre todo de exteriores, haciendo de los escenarios lugares muy amplios donde los personajes fluyen como seres pequeños ante la inmensidad del terreno. Hay que recordar que Orson Welles se dejó influir claramente por Ford en la técnica cinematográfica, ya que llegó a ver más de treinta veces “La diligencia, película donde la profundidad de campo y la utilización de planos contrapicados para enseñar los techos fueron revolucionarios, y lo obsesionaron de tal manera que en su “Ciudadano Kane”, hecha dos años después, estas innovadoras técnicas en el lenguaje cinematográfico las perfeccionó e hizo de ellas uno de sus más característicos estilemas. Por eso habría que darle más notoriedad a Ford en estos aspectos técnicos, ya que solo hay que ver este film en cuestión para darse cuenta de su manejo de la cámara en espacios abiertos. El film no tiene apenas diálogos, pareciendo de la época silente en varias escenas donde vemos como los personajes hablan sin que les oigamos, porque las imágenes lo dicen todo. Ford siempre manejó a la perfección estas situaciones sin diálogos ya que fue un notable narrador de la época del cine mudo, y siempre que pudo dejó que las imágenes contaran sus historias sin darle demasiada importancia a los diálogos, y ahí es cuando se nota el talento de un cineasta, ya que mientras los más mediocres necesitan constantemente diálogos para contar sus relatos, los maestros sin necesidad de apenas palabras pueden contar una secuencia perfectamente.
El film tiene en todo momento un tono mártir religioso que conducirá de manera inevitable hacia la gran escena final, y queda encajado brillantemente en el rostro del gran Henry Fonda, que con su habitual parsimonia y su elegancia personifican muy bien el aire milagroso requerido en esta bellísima película,a la que habría que reivindicar más en la maravillosa obra de John Ford.

martes, 22 de diciembre de 2009

"Drácula" de Terence Fisher (1958)

Espléndida y genial adaptación de la famosa novela de Bram Stocker por parte de la Hammer, que junto con “ La maldición de Frankenstein” inauguraron las revisiones de los clásicos monstruos de la universal de los años treinta y juntó a tres maravillosos e irrepetibles profesionales, los actores Peter Cushing y Christopher Lee y el cineasta Terence Fisher. Drácula ya había sido llevada a la pantalla de forma brillante en varias ocasiones, pero en esta ocasión tuvo novedades que la hicieron diferenciarse y tener un estilo propio y más transgesor, como son el erotismo y la inclusión del color que dio por ejemplo la inclusión de una sangre mucho más real. De hecho toda la puesta en escena es sensacional con una fotografía llena de colores vivos y unos escenarios fabulosos que tan bien utilizó el estudio inglés, como el castillo lleno de detalles y de amplias habitaciones como el comedor que le dan un toque barroco perfecto para hacer un film de terror gótico. Es una adaptación más libre al cambiar las profesiones de los protagonistas y al darle más protagonismo al doctor Van Helsing interpretado de forma brillante por Peter Cushing ya que sale constantemente y logra que la genial interpretación de Christopher Lee encarnando a Drácula no le pase por encima, consiguiendo un gran duelo entre ambos. Todas las apariciones del mítico conde vampiro son inolvidables, como en la secuencia que de repente entra al castillo con la boca repleta de sangre, o cuando misteriosamente aparece en las habitaciones de sus doncellas sugiriendo un erotismo hasta entonces nada habitual en este clásico literario. Es una joya del cine de terror gótico de un gran Terence Fisher, al que habría que revindicar mucho más por todo lo que contribuyó a reconvertir un género menospreciado por los amantes del cine de autor moderno que no saben ver en este tipo de cine la incuestionable calidad artística que atesora, y eso es preocupante pues este tipo de público piensa que ese contemporáneo cine de autor de hoy en día es el mejor que se ha hecho nunca, y la verdad es que en todos los movimientos de diferentes clases de este arte hay grandes obras, ya sea en el antiguo cine mudo o en la actualidad, pero hay que saber verlo y entender que en muchos films es mucho más importante el como se cuenta una historia, que lo que dice el argumento.

lunes, 21 de diciembre de 2009

"La decisión de Anne" de Nick Cassavetes (2009)

Bien intencionada y facilona película de Nick Cassavetes donde vuelve a incidir en los grandes dramas lacrimógenos como en “El diario de Noah”. El relato es bastante realista por la seriedad en que está tratado el tema del cáncer, pero es en su forma lo que hace que sea un film discreto al buscar en todo momento la conexión convencional con el público para hacer que sintamos lástima por la pobre enferma. Y aquí es cuando el cineasta empieza a utilizar toda la maquinaria que tiene a su alcance para hacernos estremecer de una forma burda, y entonces muestra imágenes de felicidad constantemente para entristecernos al ver después las duras de la enfermedad como las escatológicas y efectistas secuencias con la niña vomitando o sangrando, esto hace que cualquiera con un mínimo de sensibilidad caiga en las redes de está historia, pero al analizar como lo consigue el director te das cuenta de la manera tan superficial que lo ha hecho. En definitiva es un film como otros tantos de hoy en día en el que lo que más importa es hacer llorar al espectador sin preocuparse de como se consigue, pero claro como ha muchos lo que más le gusta del cine es precisamente eso, dirán que es una buena película, pero lógicamente para el que busca algo más en este arte se le hará insoportable. Aún así dentro de este tipo de films hay bastante peores porque dentro de lo que cabe, aquí al menos el tema está tratado con delicadeza y seriedad.

"The searchers" (Centauros del desierto) de John Ford (1956)

Estados Unidos es una nación que se forjó por población de muchos países de Europa que llegaron al nuevo mundo para conquistarlo y colonizarlo, y por esclavos negros de África. Esto hizo que se nutriera de una gran variedad de culturas diferentes y que la ley del más fuerte, al intentar apoderarse de tierras pertenecientes a los nativos que llevaban siglos viviendo en la zona, se impusiera dejando un odio cada vez más atroz entre los conquistadores y las tribus autóctonas del país que se iban matando entre sí, y dando pie a un descomunal racismo que el cine adoptaría, teniendo como su film más característico de este tema a Centauros del desierto, donde nació uno de los personajes más complejos de la historia del western, que ha sido odiado y querido al mismo tiempo por ser un despiadado racista. El film empieza con uno de los planos más bellos que rodó el gran maestro John Ford, con Ethan edwards llegando después de varios años vagando por el desierto a la casa de su familia, donde un fantástico movimiento de cámara nos muestra al abrirse la puerta principal del hogar la inmensidad de un desierto en el que ha vivido el recién llegado convirtiéndose en un ingrediente más de él y creando una soledad muy autoritaria. El relato nos muestra que marchó de casa al no conseguir a la ahora mujer de su hermano de la cual estaba enamorado, y también al perder la guerra de secesión ya que era un idealista del ejército confederado, así se convirtió en un auténtico perdedor e intentó cambiar de vida huyendo sin rumbo ni destino, y fue adquiriendo un odio cada vez mayor con los llamados indios de las grandes llanuras.
En cierta manera el desprecio que Ethan edwards tiene por los nativos está bastante exagerado, pero a la vez está justificado porque le han asesinado y secuestrado a su familia. El film trata el tema del racismo con mucha inteligencia al no tomar postura por ningún bando, ya que en todo momento queda claro que tanto los indios como los blancos matan por venganzas personales o ancestrales como se demuestra en la secuencia en que Scar, el jefe de la tribu explica que incendian y matan a los invasores por venganza o en la escena en que la caballería arrasa con un poblado piel roja. Así queda claro que Ford intentó reflejar como era el vivir en aquella época con un cierto realismo de como pudo haber sido, y no optó por mostrar a unos personajes más heroicos, pacifistas, y antiracistas que hubieran sido menos polémicos para la sociedad de nuestros días, en la que muchos sectores aún la rechazan despiedadamente de una manera demagógica y sin entender bien que el film trata de igual manera tanto a unos como a otros. Además por mucho que Ethan intente matar a su sobrina al haberse convertido en una india, al final se redime y la acaba aceptando, otorgando así la visión de que las personas pueden cambiar de pensamiento a lo largo de su vida. Este paso del tiempo queda muy bien reflejado al prolongarse durante tantos años el viaje para recuperar a Debbie, con muchas elipsis hechas brillantemente por Ford, como la lectura de la carta en forma de flashback en el que al mismo tiempo nos queda claro tanto lo que les ha pasado a los aventureros como lo que piensan los hogareños amigos, y al emprender la odisea en varias ocasiones durante toda la trama hacia un desierto que es un personaje más y terriblemente cruel. El cineasta le otorga con maravillosos grandes planos generales unas mastodónticas proporciones reflejando el diminuto tamaño de las personas en un terreno completamente hostil y rocoso, mostrando así las adversidades que sufren los personajes de una manera cruda y realista, con una puesta en escena bella pero no esteticista al tener coherencia y sentido narrativo en la acción directa del film.
El majestuoso Monument Valley ayudó mucho a darle la magnificencia que el desértico paisaje necesitaba, siendo una zona ideal para rodar westerns, y que el propio Ford descubrió para el cine en “La diligencia” y siguió apostando por él en posteriores epopeyas del oeste, siendo así uno de sus grandes hallazgos. La película cierra con el mismo plano con que empezó pero a la inversa, dando a entender que Ethan ya no puede vivir de una forma tan civilizada porque es un ser que prefiere perderse por la inmensidad de un desierto del que no quiere desprenderse ya que ahora pertenece a él. La inteligente manera de tratar el racismo y la soledad junto con la impresionante puesta en escena, hacen de este film una de las cimas no solo ya del western, sino de la historia del cine.

domingo, 20 de diciembre de 2009

"Stemboat round the bend" (Barco a la deriva) de John Ford (1936)

Divertida y emotiva película del maestro nacido en Cape Elizabeth, donde su gran estilo de brillante contador de historias está ya perfectamente definido. El film cuenta la historia de un joven que ha matado en defensa propia a un muchacho y su tío el doctor John Pearly junto a su novia le intentarán defender para que no lo ahorquen. Con este sencillo argumento Ford lleva la película a su mundo, donde tendrán cabida sus típicos personajes como el doctor de medicina, el simpático compañero inmerso en el alcohol pero gran profesional, el predicador con la palabra de dios por delante, o sus característicos temas como el deber, la familia, el humanismo, o la religión, todo muy bien mezclado con su gran sentido del humor que tan bien desarrolló durante toda su carrera, y con una gran puesta en escena sencilla y eficaz, donde acompañada con su gran habilidad narrativa fueron sus rasgos más característicos, y el cual hacen que una historia aparentemente intrascendente como esta sea brillante. Hay que recordar que Ford llegó en 1914 a Hollywood gracias a su hermano Frank, y dirigió su primer film solo tres años después, esto demuestra el gran manejo del lenguaje cinematográfico que tenía en 1935, año en que realizó “Barco a la Deriva”, pues llevaba más de 20 años trabajando en una industria en la que además empezó desde abajo del todo siendo un simple empleado de atrezzo. Esto le hizo aprender toda la técnica paso por paso y por eso maneja tan bien la puesta en escena en sus films, ya sea la fotografía, los decorados, el vestuario, el manejo de la cámara, o posteriormente el sonido. Viendo una sencilla película como esta en cuestión, es fácil darse cuenta de lo que estoy contando, ya que si la hubiera realizado un director menor estaría completamente olvidada, pero al realizarla Ford se ha mantenido como un pequeño clásico de los años treinta, donde aunque esté muy lejos de sus obras maestras mantiene toda la frescura y la gracia que tuvo en su día, con grandes secuencias como la divertida carrera de barcos o la del joven tocando una bella y emotiva melodía con una sierra, y personajes inolvidables como el graciosísimo “Nuevo Moisés”.

"Where the wild things are" (Donde viven los monstruos) de Spike Jonze (2009)

Excepcional película de Spike Jonze contada desde el punto de vista de un niño de 9 años, donde su gran imaginación nos adentra en un mundo habitado por unos curiosos monstruos. Su puesta en escena es muy bella y arriesgada al mismo tiempo al estar contada en cámara en mano durante todo el relato, pero funciona a la perfección al no ser demasiado brusca y no molestar a la vista con movimientos torpes e innecesarios de la cámara. Además está acompañada de una fantástica banda sonora que se amolda perfectamente a las imágenes, con bellos temas pop y emotivos marca de fábrica de Jonze, en el que se nota toda la experiencia que tiene en el mundo de la música al haber hecho tantos videoclips. Los monstruos están muy conseguidos sin necesidad de ser espectaculares al ser personas con trajes excepto las caras que están hechas a ordenador, y los escenarios de la isla son bellos pero sencillos, esto hará que al público actual que esté acostumbrado a grandes efectos visuales sin importarle nada más le defraude y no le guste, pero en la mente de un niño no todo tiene que ser grandilocuente, puede ser de una imaginación desbordante con mucha fantasía y ser sencilla a la vez. La película en realidad por mucho que esté contada desde el punto de vista de un niño, es más para adultos al tratar temas como la soledad de las personas, pero los más jóvenes también disfrutaran con las divertidas secuencias de los monstruos al más puro estilo slapstick, con sus saltos acrobáticos y sus constantes peleas. El final del film es asombroso al estar contado los últimos minutos sin la necesidad de ningún diálogo, solo con las miradas de los personajes queda finalizado a la perfección, sin ser además nada convencional en su discurso. Espero que este gran cineasta llamado Spike Jonze, no vuelva a tardar 7 años en dirigir otra película, porque su talento se tiene que plasmar en cine mucho más a menudo, ya que es uno de los más imaginativos talentos del séptimo arte actual.

"Stage fright" (Pánico en la escena) de Alfred Hitchcock (1950)

Gran vuelta de tuerca del maestro Hitchcock a su tema del falso culpable, en donde nos sumerge a una representación teatral. No es por casualidad que el film empiece con un telón que se abre, pues nos vamos a ver inmersos en un mundo donde la mentira cobra una importancia desmedida y en el que nada es lo que parece. El relato cuenta la historia del asesinato del marido de una gran dama del teatro, y acusan al amante de ella al que vemos mediante un flashback que es inocente, y en el que también vemos que ella ha sido la asesina. Estamos pues como siempre en Hitchcock dándonos a los espectadores más información que a los personajes, en este caso que a la policía que piensa que el amante es culpable, siendo inocente en realidad. De esta manera irá todo el relato hasta el inesperado final donde el cineasta dará un giro inesperado y sorprendente a la película, algo que no ha hecho jamás en su carrera y que lógicamente no puedo desvelar en la zona no spoiler. Los personajes están muy bien desarrollados, con una gran Marlene Dietrich haciendo de diva del teatro y tiene secuencias brillantes como la de la muñeca llena de sangre o las del personaje de Jane Wiman haciéndose pasar por una doncella, otorgándole un maravilloso suspense para que no la descubran. También el típico humor de Hitchcock está muy presente en la cinta, mezclándose a la perfección con el suspense. Es una película magnífica injustamente olvidada por muchos pero que el tiempo algún día pondrá en su sitio.

"El doctor Arrowsmith" de John Ford (1931)

Film menor de Ford en el que recurre a su habitual tema del mundo de los doctores de medicina. El estilo narrativo del gran maestro ya está bastante bien consolidado en esa película, utilizando al máximo la economía de medios en la acción, con elipsis muy bien construidas como el gran inicio de la cinta donde en tan solo tres minutos nos muestra a la familia antecesora del doctor Arrowsmith viajando hacia el oeste cuando él aún no había nacido, después a él de niño con su padre y ya de mayor con el científico que será su maestro, y acaba mostrándonos al doctor ejerciendo ya la medicina. Esto solo han sido capaces de hacerlo los grandes directores de cine clásico, con un dominio del lenguaje cinematográfico magistral aprendido durante muchos años de oficio en el cine empezando desde abajo del todo. En este inicio del film también cabe mencionar la presentación del doctor, pues no le vemos la cara hasta que empieza a trabajar de médico, porque empieza a sentirse realizado y en este sentido Ford juega muy bien con la iluminación al oscurecer su figura cuando se le muere una niña a causa de difteria y llega a su casa fracasado, y en cambio darle mucha luz cuando las cosas le van bien. Este manejo de la puesta en escena está muy conseguido, al igual que la narración sencillamente bien contada y equilibrada, pero el film queda un poco castigado en su recta final donde las situaciones derivadas por la peste son demasiado ingenuas y los nuevos personajes que salen en esta parte no están muy bien desarrollados, como el personaje de Myrna Loy que se acuesta con el doctor sin mucho sentido ya que el doctor está muy enamorado de su mujer. Aún así es un muy considerable film de su autor, que aunque este lejos de sus grandes obras maestras ya tiene muchos de los grandes rasgos que harían de Ford un grandioso maestro del séptimo arte.

"Celda 211" de Daniel Monzón (2009)

Muy interesante película de Daniel Monzon en la que la austera y realista forma de contarla y la dura crítica a los funcionarios de prisiones e incluso al gobierno por no hacer caso a los presos y dejarlos completamente olvidados, hacen que esta cinta funcione bastante bien pese al absurdo y poco creíble guión. El film mantiene bien el suspense por haber un involuntario infiltrado en la prisión y tiene magníficas secuencias de violencia psicológica y físicas entre los personajes, pero que en el momento del motín unos funcionarios se dejen a un compañero malherido en una celda sin llevárselo a cuestas entre los dos, hacen que ya el punto de partida sea inverosímil y que un novato acabe siendo casi el rey de la prisión dominando al líder de los presos es completamente ridículo. El problema de este relato es que juega a ser creíble y verosímil al estar contado como si fuesen prácticamente hechos reales, y por eso el argumento tendría que haber sido más verídico. La forma con que actúan los funcionarios si que me parece bastante más realista, aunque este un poco exagerada en el papel de Resines al golpear injustificadamente y casualmente al personaje de Marta Etura, y como actúan los estamentos gubernamentales también está muy logrado al quedar muy bien reflejado el olvido y el maltrato al que se ven sometidos los presos, que por mucho que sean culpables de asesinatos, no se merecen locuras inhumanas como las celdas de aislamiento. Tampoco me quiero olvidar del gran Luis Tosar, que hace una interpretación inolvidable como “Mala madre”. En definitiva olvidando ciertos aspectos del guión, es una buena película bien rodada del género carcelario, pero no va a pasar a la historia del cine español en el que hay films muy superiores.

"Five graves to Cairo" (Cinco tumbas al Cairo) de Billy Wilder (1943)

Gran film de Billy Wilder en el que se sumó como la mayoría de sus coetáneos que trabajaron en Hollywood, al cine de propaganda para concienciar al pueblo americano de que se tenían que unir al conflicto bélico de la segunda guerra mundial porque supuestamente era lo mejor para la libertad. El inicio de la película es demoledor y uno de los mejor rodados por el cineasta, pues nos cuenta la odisea del único superviviente de un tanque inglés, por el desierto egipcio hasta encontrar un hotel llamado emperatriz británica, al que confunde por la desesperación que ha sufrido, con un cuartel del ejército inglés. Visualmente la escena es muy bella mostrando con mucha lógica, la inmensidad del desierto y la locura del protagonista. El guión como siempre en el gran dúo que formaron Charles Brackett y Billy Wilder es muy bueno, perfectamente equilibrado durante todo el relato, pero en esta ocasión tiene un pequeño inconveniente, el monólogo en la parte final del film del personaje de Franchot Tone, que es un claro mensaje patriótico a favor de los aliados, y que se nota demasiado que estuvo impuesto por la paramount. Pero pese a esta imposición del final la película funciona perfectamente con un buen suspense, donde el superviviente inglés se hace pasar por un camarero espía del hotel y logra engañar a miembros del ejército alemán, incluido el mismísimo mariscal Rommel, que se han regentado también en el emperatriz británica, y también con un gran desarrollo de personajes elevando sobretodo al gran Erich Von Stroheim que hace una maravillosa interpretación de Rommel emulando al personaje del capitán Von Rauffenstein que interpretó seis años antes en la legendaria obra maestra de Jean Renoir “La gran ilusión. Aquí le vuelve a dar una tremenda y carismática personalidad a su personaje, haciéndolo inolvidable y demostrando que también era un gran actor. Es una muy buena película del gran Wilder, que aunque no sea de sus mejores es trepidante y muy lograda.

sábado, 19 de diciembre de 2009

"Let the right one in" (Déjame entrar) de Tomas Alfredson (2008)

Magnífica película de terror vampírico en la que la seriedad con que está tratado el tema y lo bien desarrollada que está su puesta en escena con respecto a su contenido, hacen de ella uno de los mejores trabajos de este género en los últimos años, muy superior a las infantilizadas propuestas que nos tiene acostumbrado el cine comercial del Hollywood actual en el que se le da más importancia a los efectos especiales y a desarrollos convencionales para adolescentes de la historia, que a asuntos más adultos e interesantes. El film cuenta la historia de un niño que se enamora de una joven vampiro que acaba de llegar a su vecindario, y al mismo tiempo unos chavales no paran de hacer la vida imposible al niño maltratándolo. La visión del director se centra claramente en los dos enamorados, tratado con la ingenuidad propia de la edad en el que lo que pasa a su alrededor no tiene mucha importancia, porque su pequeño mundo para ellos es lo único importante. Por eso los asesinatos están tratados con tanta frialdad sin darles demasiada repercusión a los medios de comunicación, y sin ni siquiera haber investigación policial en ningún momento y por eso los asesinatos están tratados con tanta frialdad sin darles demasiada repercusión a los medios de comunicación y sin ni siquiera haber investigación policial. Todo esto está muy elaborado en su puesta en escena, con un ritmo pausado y centrándose en personajes muy fríos y solitarios excepto ellos, con planos de bastante duración enfatizando también la tranquilidad de esa población tan poco poblada y nada sensacionalista, en comparación con poblaciones mucho más pobladas y ajetreadas donde el morbo tiene desgraciadamente más interés. La fotografía es excepcional con tonos muy fríos remarcando el clima de la región, y haciendo sobresalir con mucha coherencia un color al respecto, el rojo que lo utiliza constantemente para darle importancia al tema de la sangre, porque es el alimento de la vampiro y por eso tiene que asesinar. Como consecuencia se abre el debate en el film de si es mejor no matar aunque lo desees, (el niño quiere que sus maltratadores mueran), o matar aunque no lo quieras hacer por necesidades de supervivencia, como le pasa a la joven vampiro. El único pero que se le podría poner al film, es que al darle toda la importancia a la pareja, descuida demasiado a los demás personajes no desarrollando mucho a algunos de ellos, como los padres del niño, que el director con buena lógica quiere remarcar que no lo educan bien, dejándolo siempre muy solo, pero lo podría haber desarrollado un poco más. Es una cinta de vampiros que aunque esté contada desde el punto de vista de un niño, es muy adulta e inteligente, y además es muy bella en su composición visual.
spoiler:La secuencia de la vampiro matando a los chavales fuera de campo al final del film, es maravillosa.

"The blues brothers" (Granujas a todo ritmo) de John Landis (1980)

Original película de John Landis donde combina muy bien secuencias musicales y humorísticas con precisión y equilibrio. El film cuenta la historia de la formación de un antiguo grupo de blues para conseguir dinero para un convento en el que los dos hermanos protagonistas que lideran la banda vivieron. Con este argumento empieza esta disparatada historia donde se suceden escenas surrealistas de explosiones, donde a los hermanos no les pasa nada aunque les exploten a ellos, persecuciones alocadas muy bien rodadas y números musicales con cantantes reales como James Brown o Aretha Franklin. Las secuencias en las que se van reuniendo los integrantes de la banda, son sin duda lo mejor del film, por la curiosa mezcla de números musicales, con situaciones absurdas que les van sucediendo a los protagonistas como persecuciones huyendo de nazis, de la policía, o de una banda de countri. Tanto John Belushi como Dan Aykroyd están espléndidos en sus alocados personajes de músicos, y la banda sonora es con toda justicia un clásico imperecedero de los ochenta.

"Spione" (Los espías) de Fritz Lang (1928)

Magnífica película de espionaje del gran Fritz Lang, donde construye un gran relato lleno de personajes con doble o triple identidad, pequeños objetos como mini cámaras o un villano que controla todo con su inteligencia. Es completamente precursora de cualquier film del género posterior por todo lo que innovó e inventó el cineasta, ya sea por las tramas de intriga dentro del espionaje, por las multiples identidades de los personajes, o por los artilugios que se van utilizando a lo largo del metraje. El montaje es rápido y conciso con muchísimo ritmo, donde ya desde un principio empieza muy directo porque nos explica en muy pocos planos, el robo de unos papeles, un asesinato, discusiones entre políticos, y la impresionante presentación del gran villano del relato, interpretado de forma magistral por Rudolf Klein-Rogge, (habitual de Lang en los años veinte). La película está basada en una novela de la infravalorada Thea Von Harbou, mujer en esa época de Lang, que por su militancia nazi ha sido injustamente olvidada, pues el talento no tiene nada que ver con la ideología, por muy reaccionaria que sea. Escribió casi todos los guiones de la etapa alemana de Lang incluida Espione, y viendo el gran resultado de estos films, en el que varios son grandes obras maestras del séptimo arte, se le tiene que considerar una de las mejores guionistas de la historia del cine, por todo lo que creó junto a su aclamado marido. Curiosamente el guión de Espione tiene alguna laguna argumental por la pérdida de algún fragmento en los fotogramas, ya que el original se perdió, pero aún así no le ha afectado y consigue ser innovador y moderno adelantándose a su tiempo. Películas como las de James Bond tendrían que estar muy agradecidas a Espione, que es sin duda una maravillosa película bastante olvidada por muchos, a la que el tiempo no le hecho daño alguno.
spoiler:La muerte del villano suicidándose en el teatro disfrazado de payaso, es maravillosa por como planifica Lang todo el espacio de la escena teatral, haciéndole ver que está atrapado y por lo tanto no tiene otra opción que quitarse la vida.

"El baile de la Victoria" de Fernando Trueba (2009)

Desastrosa película de Fernando Trueba en la que ha intentado contar muchas pequeñas historias a la vez y no ha sabido llevar ni desarrollar bien ninguna de ellas. La historia cuenta la salida de la cárcel de un joven que fue violado por el alcaide de la prisión, al mismo tiempo también sale de ella un famoso ladrón de bancos al que su mujer e hijo han abandonado, y como entre los dos exconvictos poder hacer un gran robo, después el joven se enamora de una bailarina que se quedó muda por el asesinato de sus padres y el alcaide manda a un sicario para matarlo para que no se vengue por la violación. Al mismo tiempo también nos cuenta como el socio del ladrón se quedó con todo su dinero, y como la bailarina intenta cumplir sus sueños de volver a vivir. Pues bien, todo esto nos intenta contar el señor Trueba, desarrollando muy mal cada una de las historias y además bastante mal rodada, con planos realmente fallidos como esos planos de detalle cuando se conocen el ladrón y la bailarina a través de un cristal. El cineasta intenta juntar varias de las historias y aún hace que sean más previsibles e inverosímiles, rozando el ridículo en algunas de ellas como la secuencia del robo o ese final ambiguo y con pretensiones poéticas. Que la academia española de cine la haya seleccionado para representar al país en los oscars es vergonzoso, y habla francamente muy mal de ella, pues es una película lamentable.

"Paranoid Park" de Gus Van Sant (2007)

Gran película de Gust Van Sant donde vuelve a contar una historia del mundo de los adolescentes con magníficos resultados dotada de una maravillosa puesta en escena. El relato nos cuenta la vida de un joven de Portland que se ve envuelto en la muerte de un agente de seguridad al mismo tiempo que sus padres están divorciándose, esto hace que la vida del muchacho sea deprimente y por eso necesita una válvula de escape que es el mundo del skateboard. Van Sant le da el protagonismo absoluto al pensamiento de los adolescentes sin importarle mucho el mundo de los adultos, por eso no muestra prácticamente a los padres del muchacho y no le da mucha importancia tampoco a la investigación policial. Así se centra en la difícil vida del joven por la situación familiar que atraviesa que le hace tener una muy complicada relación con su novia, además acrecentada con el secreto que guarda del terrible accidente que ha sufrido. Y por eso se refugia patinando en el Paranoid Park, (pista de patinaje de chicos problemáticos), en donde Van Sant le otorga un aire documental rodado con cámara super ocho, a las secuencias que se les ve patinando, dándonos a entender de este modo que así es el pequeño universo en donde habitan estos jóvenes, para diferenciarlo del resto del relato rodado en 35 milímetros, que muestra ya un mundo en donde también conviven adultos. Todo el sonido es muy bueno con una música realmente conseguida combinando temas intimistas dramáticos, con incluso alguna canción rockera. El único pero que tiene el film es que deja demasiadas conclusiones del relato muy en el aire, debido a que a Van Sant solo le importa la perspectiva juvenil y nada los pensamientos de los adultos, pero gracias a la maravillosa manera en que este sencillo guión está puesto en imágenes con una banda sonora envolvente, y a la inteligente visión que otorga al universo de los jóvenes el cineasta, hacen una película nada convencional y muy conseguida de la mirada adolescente.

"Hatari" de Howard Hawks (1962)

Espléndida película de Hawks en la que su mundo brilla a la perfección. Como decía el propio cineasta, “solo soy un contador de historias y no me considero un artista”, pués bien es cierto que hasta los años 60 no fue considerado un maestro al igual que otros directores de cine clásico de Hollywood, hasta que desde Francia en “Cahiers du Cinéma” empezaron a darse cuenta que dentro de las restricciones que el cine clásico tenía, se habían hecho innumerables obras maestras y se habían forjado muchos maestros de cine en el que cada película que hacían tenía su sello. Esto contradecía lo que se explicaba antes de los 60 para argumentar que los directores del Hollywood clásico solo eran artesanos, y es que se decía que tenían muchos conocimientos técnicos sobre cine, pero solo se limitaban a intentar hacer lo mejor posible los encargos que les ofrecían en el género que fuera. Es cierto que muchos directores de ese periodo fueron artesanos pero como bien se dieron cuenta desde Cahiers, hubo otros muchos que llegaron bastante más lejos e hicieron obras de arte en el que las obsesiones y el estilo narrativo de estos, se imponía a las propias películas que realizaban. Entonces que un maestro como Hawks se considerase él mismo como un artesano, refleja muy bien el poco valor que se les había dado a los directores desde el propio Hollywood antes de los 60, y por eso es lógico que si desde la misma industria no se les reconocía su arte, ellos pensasen que fueran solo contadores de historias y nada más, pero solo hay que ver un film como Hatari para darse cuenta de que todas las obsesiones y la forma de pensar de Hawks, son parte de este film al igual que en prácticamente toda su obra, dándole así coherencia y estilo propio, y esto es lo que distingue a los maestros de los artesanos. Centrándome ya en Hatari, tiene el característico estilo visual de Hawks dando una lección de fluidez narrativa a todo el film donde la acción va a un ritmo rápido y siempre ligada al futuro inmediato de la historia sin utilizar prácticamente elipsis. Hay que recordar que Hawks nunca utilizó en su obra flashbacks, dándole así mucha importancia a su estilo narrativo fluido y rápido. También cabe mencionar el humor del film, que hace que sea al mismo tiempo una comedia y una cinta de aventuras, haciendo así un estilo que cada vez utilizó más en sus films, como demostró años más tarde en el western “El Dorado”. Las secuencias de las partidas de caza están muy bien realizadas, haciendo que parezcan prácticamente un documental, pero en el film son mucho más importantes las relaciones de los personajes, que están muy bien desarrolladas como siempre en la obra de Hawks. Es un film divertido y emocionante, magníficamente contado por un maestro al que hoy en día con toda justicia si que se le considera uno de los grandes.

"Nuit et brouillard" (Noche y niebla) de Alain Resnais (1955)

Maravilloso documental de Resnais en el que nos muestra lo terrible que pasó en los campos de concentración mediante imágenes de archivo y otras de esos mismos campos años después de que los aliados liberasen a los supervivientes. Todas las imágenes de archivo, en blanco y negro lógicamente, que se muestran en el film son de lo que se encontraron los aliados al llegar a los campos de concentración, cientos de cadáveres malnutridos, expuestos en muchas secuencias, y supervivientes desesperados sin saber muy bien que van a ser liberados. Y las imágenes del presente ya en color, nos muestran un campo de concentración vacío, abandonado, silencioso y deshabitado, en el que lo que nos imaginamos de lo que allí ocurrió, hace que sea más desgarrador que las imágenes reales de archivo, apoyado además de una narración en off muy didáctica en la que nos hace reflexionar en el sentido de que no hay que olvidar el pasado porque la gente que allí murió, eran personas iguales que las de hoy en día, con sus sentimientos y sus emociones. Es un documental desgarrador de lo que pasó en los campos de concentración en el que la mala utilización de la música en algún momento es la única pega que tiene.
spoiler:La secuencia de los restos de cabellos humanos y la secuencia de como rayaban las paredes dentro de las cámaras de gas son auténticamente desgarradoras.

"The Lady Eve" (Las tres noches de Eva) de Preston Sturges (1941)

Perfecta combinación de comedia romántica y de screwball comedy del gran Preston Sturges. El cineasta había escrito muchos guiones en los años treinta sin dirigirlos, pero como le pasó a Billy Wilder quiso también posteriormente dirigir sus propios guiones para darle vida a sus historias escritas en la pantalla, y así contar mejor su ideas visuales de lo que habían hecho otros directores con sus guiones. Entonces empezó a dirigir sus guiones e hizo grandes obras como “Los viajes de Sullivan”, o esta maravilla llamada “Las tres noches de Eva”. La primera parte del film es una divertida comedia romántica con una belleza visual elegante y unos planos fijos de la pareja protagonista en plano medio o en primer plano magníficos, donde hay secuencias que tienen un erotismo sugerido brillante demostrando lo grandes intérpretes que eran Henry Fonda y Barbara Stanwyck y la química que tenían ambos. Y la segunda parte del film es una comedia más alocada con slapsticks incluidos, pero rodada también con mucha elegancia con secuencias románticas y divertidas al mismo tiempo. El film en general es maravilloso mezclando momentos divertidos con el personaje de Fonda cayéndose todo el rato o con su guardaespaldas vigilándolo en todo momento, con momentos románticos y bellos de Fonda y Stanwyck estando juntos ya sea en la cubierta de un barco o en un tren. También hay que destacar a los actores secundarios, como Charles Coburn, Eugene Pallette, o William Demarest que están sensacionales demostrando la importancia que tenían en el cine clásico los actores de reparto por lo buenos que eran, no como en el cine actual que casi no tienen repercusión, porque ni son tan buenos actores ni se les desarrolla demasiado bien en las tramas. Es una comedia genial de la edad del oro de cine de Hollywood, donde el cine comercial brilló como nunca por tener a grandiosos e inteligentes cineastas, que supieron plasmar en pantalla todo el conocimiento que tenían del lenguaje cinematográfico y todas sus obsesiones, dotando así a sus obras de una calidad artística maravillosa y de un estilo definido.

"Creature from the black lagoon" (La mujer y el monstruo) de Jack Arnold (1954)

Gran película de la universal de su género de monstruos en la que un anfibio medio humano es el gran protagonista. Jack arnold se hizo un auténtico especialista en el cine fantástico de los cincuenta donde llegó a su cima con la maravillosa “El increíble hombre menguante”, pero antes de esta joya realizó su otra gran película dentro del género, “La mujer y el monstruo”, que aunque no sea tan redonda es fascinante. Una simple historia de unos científicos que se encuentran con una especie de anfibio medio humano de la antigüedad, se convierte en una gran película por la fuerza visual del monstruo, (con un diseño de producción excelente), y por un muy buen suspense apoyado en una gran banda sonora. Todas las apariciones del monstruo son extraordinarias, combinando a la perfección la sugerencia y el mostrarlo para ver de que es capaz, tanto en su faceta más pura de instinto animal, como en su faceta más tierna y sentimental. La música remarca siempre la misma melodía cuando el monstruo aparece en escena, siendo sencilla pero muy eficaz porque ayuda a darle tensión y suspense a todo el relato. Las relaciones entre los personajes están bastante bien, con posturas distintas de que hacer con el monstruo entres ellos, dándole así algo más de rigor al relato. También se establece una conexión medio erótica entre la chica y el monstruo en la gran secuencia de los dos en el agua. Es en definitiva una de las grandes películas de monstruos de los años cincuenta, con un buen equilibrio de terror y suspense y con un maravilloso monstruo.

"Super Nacho (Nacho libre)" de Jared Hess (2006)

Entretenida y divertida película sin pretensiones de un Jack Black como siempre brillante. El film se centra en un convento para huérfanos de México en el que reside Jack Black alimentando a los pequeños, pero al ver la fama que un luchador tiene con las chicas y al enamorarse al mismo tiempo de una monja de su convento decide meterse en el mundo de la lucha para ganar dinero y seducirla y para darle una vida mejor a los pequeños. Tiene una puesta en escena bastante clásica, sin mover apenas la cámara y una buena ambientación con una buena fotografía, pero el film que había empezado muy bien con la presentación de Jack Black acaba siendo demasiado convencional al centrarse demasiado en la relación imposible de la pareja y dejando de lado la parte más divertida de las luchas, que aunque duren bastante en la trama, acaban siendo poco importantes en el enfoque que el director les da, pues las trata sin casi ninguna repercusión. Las luchas acaban siendo más una salida por intereses para Jack Black, que no una vocación como apuntaba de niño y esto perjudica al film porque lo interesante de la propuesta era verlo luchando por sus principios y no enamorándose de una monja en una relación absurda. Podía haber estado mejor si no hubiera sido tan políticamente correcta, pero para pasar un buen rato entretenido es muy aceptable.

"2012" de Roland Emmerich (2009)

Que el argumento fuese malo ya me lo imaginaba, que las interpretaciones fueran planas y mal desarrolladas era de esperar, y que la puesta en escena de las secuencias de no efectos especiales fuera simple e inverosímil era también bastante lógico, pero lo que no me imaginaba es que las escenas de destrucción fuesen tan poco impactantes exceptuando los sunamis del final. La primera media hora del film es inaguantable con una presentación de personajes y de la historia patética, luego empiezan a haber destrucciones poco innovadoras, y además le sigue dando más importancia a las relaciones entre los personajes que son ridículas, llenas de tópicos y convencionalismos. Después llegamos a la parte final del film donde está lo único de interés y bien hecho del film, los sunamis golpeando las arcas. Pero desgraciadamente es un espejismo, porque el desenlace con esas secuencias de los personajes dentro de las arcas son patéticas, llenas de heroicidades imposibles e infantiles. Es la peor película de Roland Emmerich donde lo único que ha buscado son los efectos especiales como se esperaba, pero en este caso no tiene el entretenimiento que al menos tenian sus otros films. El cine vacío para no tener que utilizar el cerebro a veces es digno, entretenido y defendible si no busca nada más, pero hay un límite señor Emmerich porque los espectadores no somos tan ingenuos para tragarnos lo que sea.

"I was a male war bride" (La novia era él) de Howard Hawks (1949)

Gran comedia de Howard Hawks en la que no llega a cotas tan altas como en “La fiera de mi niña”, “Luna nueva” o “Me siento rejuvenecer”, pero es muy divertida con su peculiar estilo de situar a los personajes en las más absurdas situaciones en las que se tienen que pelear con todo lo que haya en los escenarios donde pasa la acción, en el contexto de la guerra de sexos. En la película aparte del inolvidable estilo de Hawks, brilla con mucha intensidad el genial e irrepetible Cary Grant. Está magnífico como siempre en las comedias, en un género que parece que estuviera hecho para el, pues encajaba a la perfección por como interpretaba a los personajes teniendo que apañárselas para salir con éxito de las situaciones más adversas e inverosímiles, haciéndolo con una naturalidad ejemplar. Por eso trabajaron en 5 ocasiones Hawks y Grant, porque juntando ambos talentos podían hacer unas magníficas comedias de enredos y de guerra de sexos, poniendo siempre al lado de Grant grandes actrices con mucha fuerza para que tuvieran grandes diálogos llenos de amor y odio entre la pareja y resultaran verosímiles. Este film en cuestión tiene algún gag que no acaba de funcionar, pero en lineas generales tiene un buen ritmo y momentos divertidísimos de comedia absurda y alocada, sobre todo en la primera parte en la que tienen que hacer la misión y viajan por la Alemania ocupada por los aliados después de la segunda guerra mundial. En definitiva, no es su mejor comedia pero aun así es muy superior a la mayoría de las mediocres actuales de Hollywood.

"Blueveard's eight wife" (La octava mujer de barba azul) de Ernst Lubitsch (1938)

Divertida, maravillosa, genial, otra obra maestra del genio donde muestra todo su talento una vez más. Es la película de Lubitsch que más gags tiene, van sucediéndose uno detrás de otro con un sentido del espacio y del tiempo perfectamente equilibrados, en un relato de diferencias sociales y culturales entre un americano multimillonario que es torpe, y piensa que todo se puede comprar con dinero, y una francesa fina y educada que piensa que es más inteligente por ser francesa. En realidad el film plantea lo que los europeos pensamos de los americanos, que son poco refinados y que con dinero lo arreglan todo comprando lo que quieren a su antojo, y lo que los americanos piensan de nosotros que vamos de superiores y les podemos mirar por encima del hombro. Lubitsch juega con estos tópicos y lo lleva a su terreno, al de las relaciones entre la pareja protagonista con su mítica sutilidad en todo, desde los geniales diálogos, hasta la maravillosa puesta en escena, cuidando todos los aspectos del encuadre y del espacio con un sentido inigualable, donde juega a la perfección con las habitaciones donde pasa la acción en las que parece que estemos en ellas de verdad, por como cuida hasta el más mínimo detalle, como en la famosa y maravillosa secuencia del pijama donde la tienda está muy conseguida, o la secuencia de la playa donde utiliza todo lo que puede haber en una playa dándole una verisimilitud muy real. Todas las situaciones són divertidísimas con unos gags perfectamente pensados, con un manejo en la puesta en escena a la hora de llevarlos a la pantalla ejemplar demostrando la maestría de poner un guión en imágenes utilizando todos los recursos que el lenguaje cinematográfico tiene, incluyendo momentos de cine mudo que domina muy bien donde se nota que fue un gran director de la época silente. Destacar también a Gary Cooper y a Claudette Colbert que están estupendos con una naturalidad en sus personajes que les hace encajar perfectamente en la cinta. Secuencias como la del pijama han pasado a la historia del cine con total justicia, por como Lubitsch nos da tanta información de los personajes en una situación tan absurda, y encima la sabe hacer muy divertida manejando todo lo que tiene alrededor de la tienda y utilizando unos diálogos irónicos geniales, que como siempre los cuidaba con mucho detalle encajando muy bien en el ritmo de la película. Es una comedia maravillosa como tantas otras obras en la carrera de Lubitsch, demostrando que cuando hay tanto talento detrás de la cámara, se pueden hacer obras de arte que saben pasar muy bien la barrera del tiempo y que jamás pasarán de moda.

"The box" de Richard Kelly (2009)

Los humanos somos egoistas, solo pensamos en nosotros mismos y no nós importa nada lo que le pase a los demás de nuestra especie si no los conocemos. Con esta advertencia es con la que juega el director Richard Kelly en esta a veces interesante película de suspense y misterio, en la que intenta juzgar a los seres humanos por los actos que hacemos, pues cada acto tiene su consecuencia. La película que está basada en un capítulo de la serie "La Dimensión Desconocida" en su versión ochentera, cuenta el dilema moral de conseguir 1 millón de dólares muriendo al mismo tiempo una persona desconocida con solo presionar el botón de una caja, y es aquí donde no acaba de funcionar el film porque no acaba de saber cuestionar el debate moral de lo que pasa si presionas el botón quedándote tanto dinero pero muriendo un ser humano, o no presionarlo y no muere nadie pero te quedas sin ese dinero que te hace mucha falta. No sabe resolverlo porque lo resuelve en un momento y se va a una trama no muy bien explicada de ciencia ficción imitando a films del género como "La invasión de los ladrones de cuerpos", o "Encuentros en la tercera fase". Aun así es muy entretenida y tiene un aceptable suspense, con alguna escena bien resuelta, pero está bastante desaprovechada porque tiene un muy buen planteamiento en su inicio y no acaba de definirlo bien.

viernes, 18 de diciembre de 2009

"Angels with dirty faces" (Ángeles con caras sucias) de Michael Curtiz (1938)

Como por el simple hecho de correr más, un chaval acaba siendo un sacerdote y su amigo al correr menos acaba siendo un gangster, con este argumento se centra la historia de esta gran película de gangsters de la gran época del género en los años 30. Como lucha el sacerdote para evitar que los nuevos jóvenes del barrio no sigan los pasos del gangster, es con el dilema con la que juega el gran e infravalorado Michael Curtiz, pues el sacerdote tiene que elegir entre su amigo y los chavales. Y es aquí donde al film se le nota demasiado el tratamiento católico que su mensaje tiene y esto le resta algo de credibilidad al ser demasiado conservador en su discurso, porque quizás el castigo es muy severo. Pero este es el único pero que el film tiene, porque tiene un sentido visual magnífico con unos planos llenos de sentido subrayando esos planos contrapicados demostrando quien es el que está arriba del poder en cada momento, a veces es el gangster, (con respecto a los jóvenes porque para ellos es su héroe), otras el coro de una iglesia, (con respecto al gangster demostrando lo que se acabará imponiendo en el relato), y al final es el sacerdote, (con respecto a los jóvenes, porque ese es el camino que tienen que tener para su salvación). Tanto James Cagney, como Pat O'Brien están espléndidos en sus respectivos papeles y la fotografía es genial en especial en ese final tan expresionista. Estando por debajo de las grandes del género, es sin duda una muy buena película, de uno de los directores más versátiles de la historia del cine, el mejor de los artesanos sin lugar a dudas, Michael Curtiz.

"El pecado de Cluny Brown" de Ernst Lubitsch (1946)

Otra ingeniosa y deslumbrante comedia de Lubitsch con su típica ironía y sus diálogos llenos de chispa como en el es habitual. Como presenta a los personajes uno detrás de otro con un ingenio que hace que al momento se integren en una trama llena de vida y de encanto donde todo lo que sucede tiene sentido por como presenta todos los encuentros con los personajes, sea en Londres o en una casa aristocrática de campo, y por como encajan en la historia de crítica a la clase alta en el el sentido de como viven en su mundo los aristocráticos sin saber demasiado lo que pasa fuera de el y ni tan si quiera le importa, porque su mundo vacío de vitalidad y emoción es para los burgueses lo más importante, aunque el interior de sus almas opine lo contrario, es la vida que les ha tocado vivir como explica Renoir en la memorable "La regla del juego". Por esto són tratados de ignorantes y de gente aburrida pero al mismo tiempo les gusta la llegada de gente nueva con ganas de vivir como ocurre con la llegada del escritor, que aunque desconozcan todo sobre sus valores e ideas por las que lucha, les parece un hombre interesante porque les saca de su rutinaria y elitista vida. Hasta los criados que trabajan para los burgueses tienen tan asumida su vida como sirvientes que ellos mismos piensan que de niños ese era su sueño, como cuando la ama de llaves cuenta la historia de su muñeca. De este modo hace que sean de una rigurosidad en el trato hacia sus amos tan estricta, que puede parecer exagerada sin realidad serlo porque lo tienen en sus sueños desde siempre. Todo el metraje del film insiste en esto pues es lo que realmente quiere contar Lubitsch, contándolo de una manera cínica e ingeniosa con unos diálogos llenos de verisimilitud y coherencia, y con unos personajes elegantes y llenos de encanto. Es la última película de este genio inigualable y una de sus grandes obras menos conocidas.

"Rec 2" de Jaume Balagueró, Paco Plaza (2009)

Muy por debajo de la primera entrega este Rec 2, pues no se tenía que haber hecho. Al ver el éxito de la primera parte, ni Jaume Balagueró ni Paco Plaza querian continuarla, pero supongo que vieron perspectivas de sacar bastante dinero en taquilla y eso les animó para hacerla. Continuan la historia donde acabó la primera, con el mismo tipo de sustos y situaciones, pero eso hace que ya no sorprendan, pués ya es demasiado evidente cuando llegan esos sustillos efectistas. Aún así hay que reconocer que la película es entretenida, con alguna buena escena al principio, pero a medida que van pasando los minutos, se vuelve peor porque explican todo lo que está pasando en el edificio, y lo que había hecho funcionar a la primera parte era todo lo contrario, pues no explicaban nada y eso hacía inquietud porque no sabías lo que estaba pasando y hacía que te metieras tanto en la película, que parecía que estabas en el mismo edificio. Luego la trama de los niños no acaba de funcionar en ningún momento, y el personaje del cura no convence por ser muy típico y convencional. En definitiva, podría haber estado mucho mejor, espero que en la tercera parte, (porque después de ver el final de esta, la habrá), se esfuercen un poco más y hagan algo diferente y más imnovador.

"La huérfana" de Jaume Collet-Serra (2009)

Interesante película de Jaume Collet-Serra, más por la planificación de las secuencias, (su puesta en escena), que por la historia que cuenta. Mantiene bastante bien la tensión durante todo el relato, pero las incongruencias del guión hacen que el film no acabe de funcionar demasiado en algunos momentos, sobre todo en la parte final, donde lo inverosímil llega a su máxima expresión. Hay personajes muy mal dibujados, como el de la abuela o el de la psiquiatra, que no acaban de encajar en la trama. Es una mezcla de "La mano que mece la cuna" y de "El buen hijo", pero peor resuelta que las dos, sobre todo por la inclusión de un terror en la parte final del film, que no encaja muy bien con el suspense anterior que estaba bastante bien logrado. Sinceramente, pienso que Jaume Collet-Serra tiene talento como director, lo que pasa es que los guiones con los que ha trabajado hasta ahora, (La Casa de Cera y La huérfana), no dan para más por ser muy convencionales, pero él sabe darle tensión, y consigue hacer muy buenas secuencias, como la del columpio o la del coche yendo a marcha atrás. Si consigue un gran guión algún día, veremos de que es capaz el director catalán.

"Plácido" de Luis García Berlanga (1961)

Extraordinaria película de Berlanga en la que hace una comedia satírica y crítica de la sociedad de la época. El dúo que formaron el malogrado guionista Rafael Azcona y el cineasta Luis García Berlanga fue maravilloso en películas tan geniales como, "Bienvenido mister Marshall" o "El verdugo", por como supieron hacer una demoledora crítica a la sociedad evitando la censura de la época. Lo hicieron muy bien porque al hacerla en un tono de comedia satírica, la censura no la consideraba del todo seria y esto hizo que le pasara desapercibida toda la carga crítica que la película tenía. Además esto también hizo que la película llegara a todo tipo de público porque para los espectadores menos exigentes tenían una divertida comedia con la que entretenerse y para los espectadores más exigentes y más contrarios al régimen tenían un claro mensaje en contra de la alta sociedad y de las instituciones gubernamentales.Centrándome ahora en la película en cuestión de Plácido, cuenta la historia de un hombre que tiene que pagar la primera letra de su motocarro porque le vence ese mismo día, (toda la película pasa en el día de nochebuena), y en como crean una campaña navideña en la que todas las famílias de la ciudad tienen que cenar con un pobre. La historia del hombre que tiene que luchar todo el rato con altos cargos de la sociedad, (banqueros, notarios...), para poder pagar la letra, está muy bien mezclada con toda la hipócrita campaña navideña por como sabe darle Berlanga humor y drama al mismo tiempo, dándole a las secuencias momentos irónicos y divertidos por las diferencias entre ricos y pobres al convivir en la cena, con otros momentos un poco más serios, e incluso tiene algún momento bastante sentimental.Tecnicamente está muy bien rodada, con una profundidad de campo muy curiosa y con unos planos secuencia bastante elaborados. Tiene un ritmo rapidísimo desde el minuto uno hasta el final, en donde aparecen una infinidad de personajes constantemente, y esto no hace que sean planos al no desarrollarlos demasiado casi ninguno, excepto el personaje de Cassen y el de López Vázquez, porque los trata como una sociedad en general y diferencia muy bien las inquietudes de los pobres y de los ricos, y además los actores están estupendos. El guión también es sorprendente por la cantidad de situaciones que pasan en un momento y por los ingeniosos diálogos que tiene llenos de hipocresía y demagogia. Es sin duda una de las mejores y más inteligentes películas españolas que se han hecho nunca.
spoiler:El villancico final es demoledor: En esta tierra no hay caridad, nunca la ha habido y nunca la habrá.

"Pépé le Moko" de Julien Duvivier (1937)

Extraordinaria y legendaria obra maestra de Julien Duvivier. Es un drama criminal de la época dorada del cine poético Francés, en donde Jean Gabin encarna a un capo mafioso que escapa de Francia y se esconde en la alcazaba de Argelia que es un laberinto y ahí no lo pueden atrapar, por lo tanto la policia hará todo lo posible por sacarlo fuera de lo alcazaba para detenerlo. Con este argumento, Duvivier construye una historia dotándola de un aura mítico y de una belleza visual deslumbrante, en la que juega con el sentirse encerrado del protagonista, pues en ese laberinto de la alcazaba vivir si no puedes salir es un horror, y el amor que encuentra en una Parisina, que le hace sentirse nostálgico porque le recuerda su ansiada París. Por esto la película tiene mucha melancolía por soñar con la ilusión de volver algún dia a su París idealizado y por eso hará calquier cosa por volver. El guión es magnífico por mezclar muy bien el realismo por sentirse atrapado, y por describir con mucha eficacia lo que es vivir en un barrio así de laberíntico. La fotografía es asombrosa con esos planos oscuros y llenos de sombras que tan bien haría el cine noir americano años más tarde. La interpretación de Jean Gabin es genial por dotarla de elegancia y combinar muy bien sus estados de nostálgia con los de liderazgo de la banda. Tiene secuencias maravillosas tanto a nivel visual como de guión, que ahora describiré en la zona spoiler y el final es legendario. Es un film entrañable y por sus propios méritos una obra maestra más de la inolvidable década de los treinta del cine francés.
spoiler:Tiene secuencias maravillosas como la del prólogo, que describe a la perfección el dia a dia de la gente de la alcazaba o la escena del asesinato del chivato, por como mezcla el sonido de un aparato de música con el movimiento de la cámara. Tambien destaca la escena de Jean Gabin cuando se va de la alcazaba caminando hacia la libertad, por como se imagina el mar, y por supuesto el final por como se mira la pareja sin poder verse y por el trágico desenlace de el, pues si no va a poder tener la libertad para que seguir viviendo.

"The Blue Gardenia" (La Gardenia azul) de Fritz Lang (1953)

Magnífica película de cine negro del maestro Fritz Lang, donde vuelve a jugar con el tema del falso culpable como tantas veces en su obra. La historia cuenta como acusan de asesinato a una joven que a sido dejada por su novio que está en la guerra de Corea mediante una carta, entonces se emborracha y acaba en casa de un pintor al que después descubrimos que a muerto, y la joven no recuerda nada de lo que a pasado. La película en apariencia parece sencilla, pero en como juega Lang con el espectador al hacernos pensar que la chica a podido matarlo porque no se acuerda de nada, y en los pequeños detalles que se van desemvolupando al tiempo que la trama avanza, hacen del film una gran obra. La ambientación como siempe en el cine noir de Lang, es ejemplar con una muy buena fotografía en blanco y negro con sus toques expresionistas. Los diálogos también tienen una muy buena ironía, sobre todo lo que respecta a las relaciones entre hombres y mujeres, y los personajes están muy bien construidos, destacando el papel de las amigas de la joven pues están dotadas de encanto y personalidad. La ambición de los personajes, en el sentido de que cada uno busca su propio interés, también está muy logrado sobre todo en lo que respecta al periodista, porque lo que más quiere es publicar la noticia del asesinato antes que nadie y hará todo lo posible por conseguirlo. Anne Baxter está muy bien en su papel de torturada psicológica, y Richard Conte está correcto en el suyo. Es una película injustamente infravalorada dentro de la maravillosa obra de Lang, pues tiene todos los ingredientes de cine noir muy bien descritos y una muy buena historia.

"The fountainhead" (El manantial) de King Vidor (1949)

Magnífica película, en la que King Vidor aborda el tema del individualismo contra la massa, como ya hiciera en la memorable "Y El mundo marcha", solo que aquí se acaba imponiendo el individualismo. La película cuenta la histora de un arquitecto, (Gary Cooper), que no triunfa porque prefiere creer en sus principios en vez de hacer lo que la mayoría de arquitectos hacen, que es construir edificios aunque no les gusten, simplememte porque así tienen trabajo. Esto hace que el arquitecto en questión, no tenga trabajo de lo suyo, porque no cede ante ningún empresario, pues ellos quieren que haga edificios clásicos porque es lo que la massa de gente quiere y el en cambio prefiere hacer edificios más modernos y con estilo propio. Con este argumento Vidor cuenta lo que más le interesa, si crees en tus propias ideas ves con ellas hasta el final sin importar lo que la gente piense, así uno siempre estará satisfecho aunque ello le haga estar solo.El guión es muy equilibrado y cuenta muy bien el mundo de los arquitectos y de como la prensa manipula a la gente. Narrativamente tiene mucha fuerza y la puesta en escena es genial, con planos tan bellos como el de la presentación del personje de Cooper, (nós lo muestra de espaldas), o el del famoso final en el rascacielos. Es sin duda, uno de los mejores y más personales films de Vidor.

"Blue Velvet" (Terciopelo azul) de David Lynch (1986)

Apasionante y maravillosa película de David Lynch, en el que aborda su mundo a la perfección. El film cuenta la historia de una misteriosa oreja y al mundo oscuro que ella nós lleva en un tranquilo y feliz pueblo, donde un joven y apuesto muchacho decide investigar, (pues el se encontró la oreja), y la típica hija universitaria rubia de un policia decide ayudarle. Esto seria el punto de arranque para un buen thriller, pero lo que reamente le interesa a Lynch, es diseccionar esa pequeña sociedad para demostrar lo que realmente se esconde detrás de las fachadas de cada persona de ese pueblo, donde nadie es lo que parece. Es aqui donde una historia policiaca de apariencia convencional, se transforma en una historia en la que todos los personajes no són lo que realmente tendrian que ser, y en donde pasamos de las rosas bonitas y de los elegantes jardines del pueblo, a la oscuridad y completamente locura de lo que es en realidad esa pequeña comunidad. Es ahí cuando entra en escena un psicópata completamente loco, que a secuestrado al marido e hijo de una cantante de cabaret, solo porque está enamorado de ella y así violarla porque no sabe darle su amor de otra manera. Entonces el joven muchacho se ve envuelto en toda la locura del psicópata y conoce a la cantante, con la que se fascina y aterra al mismo tiempo.Las interpretaciones són magníficas, con una Isabella Rossellini genial en su papel de cantante torturada y un Dennis Hopper increible rozando la locura más absoluta. La música del gran Angelo Badalamenti es como siempre maravillosa, metiéndonos en este turbador mundo y mezclando perfectamente temas anteriores de otros músicos, como el "Blue vellvet" del mismo título del film. Tiene secuencias geniales como la de la fiesta en casa de Ben, donde el mismo empieza a cantar sin motivo aparente, un tema de Roy Orbisson, y la escena del armario donde el personaje de Kyle Maclachlan, ve escondido como violan a la cantante. En definitiva, es una película donde Lynch lleva a la perfección su complejo mundo, que en otras ocasiones no ha sabido llevar, como en la irregular "Dune".

"Dies irae" de Carl Theodor Dreyer (1943)

Grandiosa e imperecedera película, en la que Carl Theodor Dreyer vuelve a explorar el mundo de la intolerancia medieval, como ya hiciera en la no menos memorable "La pasion de Juana de Arco". La película cuenta la historia de un hombre que se debate entre Dios y su joven esposa, pues piensa que a pecado al casarse con ella. Cuenta también el amor de la joven con el hijo del marido, (de otra mujer), y la persecución de una anciana a la que acusan de bruja. Con todo este material Dreyer construye una trama impresionante, tanto en la psicología de los personajes, como en lo narrativo y visual. Tecnicamente es perfecta, con un ritmo muy bueno y una elegancia marcada por las pausas, pues en los momentos que hay que serenar la historia lo hace muy bien y cuando hay que darle más ritmo y emoción tambien lo hace perfecto. Visualmente es genial, con una perfección depurada como haría años después en la genial "Ordet", donde la cámara se mueve lo que requiere la escena, sin planos efectistas. Destacan secuencias memorables como el de la captura de la anciana, (fuera de campo, para ver las reacciones de los demás personajes), también las de los jóvenes amantes en el bosque, que recuerdan al gran Renoir en "Una partida de campo", y sobre todo la de la hoguera, donde al mismo tiempo, los niños de un coro cantan el "Dies irae", canción que dice que Dios ha hecho justicia. La belleza de la escena y lo terrible de la situación, hacen que se te pongan los pelos de punta y que no olvides nunca esta maravillosa secuencia. Las interpretaciones son geniales, sobre todo la del personaje de Absalón, donde con sus miradas y presencia llenan toda la pantalla. El final es asombroso, pués nós explica lo inevitable que pasará sin necesidad de mostrarlo, porque ya nós lo habia explicado antes y hubiera sido una repitición. Es un film maravilloso injustamente olvidado por muchos, pero por suerte a otros muchos siempre nós encantará.

"Jennie" de William Dieterle (1948)

Maravillosa película visual y emocional donde la poesía fílmica brilla como nunca. No es un film perfecto por las lagunas argumentales que tiene, pero eso es parte de su grandeza el ser imperfecto, porque se le da más importancia a las emociones, al lirismo y al amor intemporal, que a la coherencia argumental en algunos momentos. Visualmente es una joya, con una fotografía que recuerda al Expresionismo Alemán, (sobre todo al dúo que formaron los maestros Murnau y Karl Freund), y con una belleza plástica asombrosa sobre todo cuando aparece ella, porque parece que estemos viendo un cuadro, y el director William Dieterle lo subralla poniendo en la fofografía las típicas marcas de la tela de un lienzo. El prólogo es excepcional porque cuenta el tono espiritual y poético de la vida y la muerte, y ese será el tema de lo que irá toda la película. Las interpretaciones són geniales, con un Joseph Cotten tan bien como siempre, y una Jennifer Jones tan bella que nós hace comprender porque el personaje de Cotten se fascina y enamora cada vez que la ve. El final también es muy bueno con esos chicos que se quedan asombrados viendo el cuadro de ella con tanta vida. Es, (siendo imperfecto), uno de los films más extraños y bellos que jamás se han hecho.

"Moon" de Duncan Jones (2009)

Magnífica película de ciencia ficción donde brilla por encima de todo su gran guión. Estamos en la clásica historia del hombre luchando por su supervivencia en medio del espacio, pero aplicándole una original trama de misterio, en la que el protagonista, (un brillante Sam Rockwell), no tiene ni idea de lo que está sucediendo. Lo único que no está acertado del todo en el film, es que se parece demasiado a "2001, una odisea del espacio", en lo que a la computadora central de la nave se refiere, solo que aquí es más benévola que en la película de Kubrick, donde su mítico HAL era más malvado. Aún así el director y guionista Duncan Jones, (hijo de David Bowie), sabe diferenciar dentro de lo que cabe, su máquina de la de Kubrick, porque hace que tenga movilidad y hace que tenga un logotipo con una cara, (la de la música acid de finales de los 80), muy original y divertida, donde cambia de expresión según lo que acontece. En general es espléndida, con una tensión que hace que no te levantes de la butaca en ningún momento y una trama muy bien construida, en la que brilla más lo sencillo que no la espectacularidad de efectos especiales.

"Red cliff: Parte 1" (El acantilado rojo) de John Woo (2008)

Espectacular película de John Woo ambientada en la China del 200 d.c, donde las batallas tienen completamente el peso narrativo de la acción. El film busca en todo momento la espectacularidad, y al no centrarse en absurdas historias paralelas innecesarias, consigue entretener al máximo en una cinta de estas características que son hechas para el gran público, o sea para las grandes masas que lo que quieren es entretenerse en el cine sin tener que pensar mucho, por eso si el film busca solo espectáculo se tiene que centrar en eso, pero a diferencia de las superproducciones actuales de Hollywood llega a un nivel de calidad bastante más alto, al no ser tan infantiloide y centrarse más en aspectos dentro de las mismas batallas como la naturaleza o el tiempo del cielo, en vez de en aspectos más de belleza de musculitos tipo Brad Pitt en “Troya”. Y así de este modo tiene mucho más sentido que este film sea tan esteticista, al centrase más en las montañas, los ríos, e incluso en las estrategias de los ejércitos que tienen mucho valor. Hay secuencias maravillosas como cuando la paloma sobrevuela los barcos del primer ministro con un genial plano aéreo, o el ataque trampa con flechas en la niebla, y además las escenas de masas de gente están hechas con infinidad de extras como en las superproducciones de antaño, sin apenas utilizar el ordenador, a diferencia de films como “El señor de los anillos” donde el diseño visual se basaba demasiado en efectos diseñados por computadoras. Hay que recordar que es el film Chino que más ha recaudado en taquilla en la historia de su país, y esto hace reflexionar que el cine palomitero con cierta calidad, no tiene por que ser malo como ven muchos espectadores modernos que apoyan solo el cine de autor sin saber bien lo que es pero queda bien decirlo en esta hipócrita sociedad, y además habiendo visto prácticamente solo cine de los noventa en adelante, pero increíblemente se ven capacitados de criticar films así cuando en realidad ni siquiera les gusta el cine como forma artística, sino que solo se fijan en lo más superficial, o sea en el argumento, en un arte que lo más importante es lógicamente las imágenes. En definitiva para criticar sobre el séptimo arte, hay que tener mucho cine a las espaldas para poder tener credibilidad sobre lo que se juzga, y el cine espectáculo si no trata al público como retrasados mentales y tiene calidad artística como es este caso, bienvenido sea.

"Blancanieves y los siete enanitos" de Walt Disney (1937)

Legendaria primera película en formato de largometraje de animación de la historia del cine del todopoderoso y genial Walt Disney, donde plasmó en imágenes el mítico cuento de los hermanos Grimm y revolucionó el mundo del cine en su época. Técnicamente fue todo un prodigio por lo innovador de la propuesta al sustituir los cortometrajes que se hacían entonces por un film de hora y media y por darle mucha vida y personalidad a los personajes, sobretodo a los carismáticos enanitos. Hay que recordar que los innumerables animadores que estuvieron trabajando en el proyecto tardaron cuatro años en finalizarlo, llevando casi a la quiebra al estudio, pero por fortuna para millones de niños de todo el mundo fue un rotundo éxito en su estreno, y siempre que han venido tiempos más difíciles para el estudio han optado por volverla a comercializar en las salas de cine, volviendo a ser una y otra vez un rotundo éxito para nuevos espectadores. El film en realidad no es ni mucho menos el mejor de animación dibujada porque solo utiliza dentro de cada uno de los planos los personajes u objetos en primer persona dejando así sin darle vida al resto de la imagen del cuadro como los fondos de los paisajes, o cualquier dibujo que no participa en la acción directa. Todo esto con el tiempo se fue desarrollando y perfeccionando y llegó a un nivel técnico muy superior, al igual que los guiones, porque en este caso tanto el príncipe como la mismísima Blancanieves realmente no tienen mucha repercusión y no están muy bien desarrollados en la trama, pero lo que le hace legendario al film son los en un principio personajes secundarios, o sea los maravillosos enanitos que están repletos de vida, y la malvada reina hechicera, y porsupuesto también los grandiosos números musicales que fueron muy innovadores y han pasado a la historia del cine con toda justicia, con temas tan inolvidables como el famoso tema que cantan los siete diminutos personajes al regresar al hogar. Pese a sus muchos defectos que tiene es sin duda un clásico imperecedero al que el tiempo no ha perjudicado, estando tan lleno de vida como siempre y siguiendo gustando a las nuevas generaciones de espectadores después de haber pasado ya más de setenta años de su estreno, reafirmando así que el buen arte jamás pasa de moda por muchos años que tenga.

"Alexander Nevski" de S. M. Eisenstein (1938)

Sensacional obra de arte de Eisenstein en la que demuestra que el poder de las imágenes, está muy por encima del argumento. Corría el año 1938 y el pacto de no intervención militar entre la Unión Soviética y Alemania estaba aún sin firmar, esto disparó las alarmas al país de Stalin en consecuencia también del incipiente poder nazi que iba en aumento y que ya se sabía que era cuestión de meses el que empezaran a entrar en países a la fuerza, entonces había que enviar un claro mensaje a Hitler para que supiera que si tenía la intención de entrar en el país soviético les expulsarían con las armas. Por eso el gobierno ruso decidió encargar al director más prolífico del país, al gran Eisenstein, una película de clara propaganda para demostrar la fuerza patriótica y militar del pueblo ruso, entonces el cineasta volvió a hacer otra obra maestra propagandística igual que había hecho anteriormente con “El acorazado Potemkin”.
Es un film donde el arte cinematográfico brilla aún nivel esplendoroso con una belleza plástica en su puesta en escena y con una música de Serguei Prokofiev en la que cada plano va casi al mismo compás que las notas musicales, que hace que sea pura poesía fílmica y en la que todos los movimientos de cámara y los movimientos de los personajes hacen que parezca que estemos viendo un ballet. El ritmo es increíble con un manejo en el montaje muy hábil, como siempre en Eisenstein, en el que nos cuenta la historia a través de él sin mover apenas la cámara, exceptuando algunos travellings para mostrar los cadáveres de la batalla o para la llegada triunfal del ejército ruso. La secuencia de la batalla del lago helado de 37 minutos, es una de las mejores escenas de batallas de la historia del cine sin lugar a dudas y forma parte del olimpo del cine con toda justicia. Es una obra maestra en la que la forma tiene mucha más importancia que el argumento, y eso en el arte cinematográfico es lo más importante.

"His girl friday" (Luna nueva) de Howard Hawks (1940)

El crack de la bolsa del 29 había dejado a Estados Unidos sumida en una gran depresión económica donde mucha parte de la población perdió el trabajo y se quedó sin nada, por eso Earl, el preso de este film, ha sido condenado a muerte al matar a un hombre por estar desesperado. Con esta premisa Hawks construye un film con su característico humor, donde el poder de los medios de comunicación, la corrupción política y la mujer independiente van ligadas de la mano al estar formándose un nuevo país, donde la mujer empezaba a introducirse en el mundo laboral en un ambiente corrupto que se había formado para aprovecharse de la desesperación del pueblo y en donde la manipulación informativa ejercía todo su poder mediático. Hawks dota al film un ritmo frenético para que quede claro que el mundo de la información va a un ritmo descomunal, porque no paran de salir nuevas noticias y hay que intentar ser el primero en ofrecerlas al pueblo, y además sabe mezclar a la perfección su tradicional guerra de sexos con los demás temas del film, utilizando unos diálogos expuestos a una velocidad de vértigo en el que casi se pisan unos a otros y da una sensación de que el mundo va a este ritmo. Solo hay un momento de pausa en todo el metraje, cuando se introduce el tema de la pena de muerte al llegar Hildy Johnson a su puesto de trabajo y Hawks hace este tiempo muerto para que reflexionemos porque sabe que es una cuestión moral muy delicada el condenar a muerte a un ser humano que además se ha envuelto en el asesinato movido por las circunstancias de miseria en las que se encuentra.
El tema de la nueva mujer independiente que surgió por la gran depresión es muy importante en el film, porque demuestra que también podían integrarse en el mundo laboral y no depender de los maridos para pode subsistir, y Hawks sabe darle esa importancia colocando la cámara al enfocar a Hildy siempre en un plano superior del encuadre al de los hombres, para demostrar que había llegado una nueva mujer independiente capaz de tomar sus propias decisiones y con las aptitudes necesarias para poder desempeñar cualquier trabajo de igual manera que los hombres. Por eso durante casi todo el metraje, aunque Hildy en sus diálogos repita constantemente que quiere dejar el periodismo para instalarse con su prometido, sus actos la contradicen porque siente una pasión desbordante por su oficio de periodista que le hace ser una muy competente profesional, por esta razón en ningún momento del film se reprocha el papel de la mujer trabajadora y Walter la quiere retener usando todas sus artimañas porque sabe que es una gran periodista, y realmente la quiere más por el bien de su periódico que no por estar enamorado de ella. De este modo la película intenta plantear dos mundos muy opuestos, el convencional y más clásico de la mujer sumisa al hombre con sus típicas tradiciones familiares encarnado por el prometido de Hildy y el más moderno de la mujer independiente encarnado por Walter, y el film deja muy claro que ella elegirá su pasión de
redactora acentuándolo con una puesta en escena en la que se ve lo feliz que es trabajando en el mundo del periodismo.
La manera en como critica la corrupción política, la pena de muerte, los medios de comunicación, y como introduce a una nueva mujer más independiente con su humor habitual en un relato con un ritmo desenfrenado y unos diálogos atropellados brillantes, hacen de esta película una joya a la que el tiempo no le ha perjudicado y sigue tan fresca como siempre.

"Garbo el espía" de Edmond Roch (2009)

Apasionante documental de Edmond Roch de un impresionante espía catalán apodado Garbo, que participó muy activamente en el desarrollo victorioso de los aliados en la segunda guerra mundial. Joan Puyol, así se llamaba este hombre que nació en Barcelona en 1912 en una familia medio burguesa, y llevó una vida normal hasta que estalló la guerra civil española y después de estar más de un año escondido decidió alistarse en el ejército republicano. Aquí es cuando empieza la trepidante historia de Puyol, donde acabó siendo al mismo tiempo, agente secreto para los servicios de inteligencia alemán e inglés para “ayudar a la humanidad”, como él decía, en la segunda guerra mundial donde lógicamente daba información falsa al régimen nazi, para así poder ayudar a los aliados. Gracias a su información falsa, los alemanes pensaron que el desembarco de Normandía por parte de los aliados no era el ataque principal, y por eso no reforzaron demasiado la zona de tropas. De esta manera picaron el anzuelo, porque por supuesto que era la ofensiva principal y gracias a Garbo, (el nombre secreto de Puyol para Inglaterra), los aliados vencieron en el ataque clave que decantó la victoria de la segunda guerra mundial para ellos. Estamos por tanto, ante un hombre muy importante y poco conocido al que habría que poner en un pedestal, por lo que contribuyó en la contienda bélica engañando a los nazis. Curioso también mencionar que fue distinguido con las máximas condecoraciones por el bando alemán y por el inglés.
Edmond Roch equilibra muy bien el film porque combina muy acertadamente, imágenes de archivo, películas de ficción y entrevistas, dotándolo de mucho humor al explicar el carácter de Garbo con personajes de ficción, y así hacerlo muy entretenido y educativo a la vez. Podría haber utilizado las muchísimas entrevistas que disponía de Puyol, pero así es más divertido y dinámico el film, al compararlo con espías de ficción y dándonos cuenta de que lo que él hizo incluso supera a la ficción. Cabe mencionar también a Nigel West, que gracias a que descubrió que Pujol vivía en Venezuela después de cambiar su identidad al hacerse pasar por muerto tras acabar la guerra, hemos podido descubrir las hazañas de este gran agente doble, y todo gracias a que pensó que un hombre tan farsante como Garbo podía haber fingido perfectamente su muerte para poder vivir tranquilo fuera de Europa. Es un gran documental por su original propuesta narrativa, y por la grandes hazañas que cuenta de este mítico espía apodado Garbo, al que habría que hacerle un gran homenaje a nivel mundial, para que fuera conocido por la inmensidad de la población de este planeta llamado Tierra al que no le sobran personas así.

"M. El vampiro de Dusseldorf" de Fritz Lang (1931)

En el año 1927 se estrenó la primera película íntegramente sonora de la historia del cine, “El cantor de jazz” de Alan Crosland y progresivamente se fueron haciendo films con sonido integrado y se fue dejando atrás el cine mudo. Pero esto fue en Hollywood, porque en Alemania hasta el año 1930 con “El ángel azul” de Stemberg, no se habían rodado aún sonoras. Fritz Lang al año siguiente en 1931, filmó su primera película con el nuevo sistema “M. El vampiro de Dusseldorf”, y fue un autentico prodigio en el manejo del sonido. Sorprende que siendo su primer film sonoro Lang supiera utilizar tan bien el sonido empleándolo con tanto sentido, y utilizarlo con tanta eficacia en todo el metraje, combinándolo de forma magistral con muchísimos silencios. Utiliza el sonido para realzar situaciones en las que el silencio se había apoderado, para así poder darle mucha importancia a los diversos ruidos que van apareciendo, otorgándoles sentido en la narración del film. No es por casualidad que por el empleo del sonido, detengan al infanticida ya sea por el silbido que utiliza constantemente, o por el ruido que hace al intentar abrir la puerta del edificio donde está acorralado. El fuera de campo también tiene mucha importancia en el film, tanto en las imágenes como en el sonido, empleándolo de forma brillante para sugerir determinadas acciones en vez de mostrarlas, demostrando el dominio del lenguaje cinematográfico que tenía controlando el espacio fílmico dentro y fuera del plano de la cámara a la perfección.
Fritz Lang nunca creyó demasiado en la justicia y eso queda de manifiesto en el film donde un grupo de gente de los barrios bajos encabezados por mafiosos capturan al infanticida, y lo juzgan ellos mismos en vez de llevarlo a la policía porque piensan que lo soltarán por estar enfermo y podrá volver a reincidir en sus asesinatos. De esta forma Lang nos está introduciendo un debate moral entre si es lícito llevar a un asesino que está enfermo a la cárcel o a un psiquiátrico para que lo curen, o es mejor poner fin a su vida para asegurarse de que no vuelva a cometer ninguna atrocidad. En ningún momento el film se decide por ninguna postura, para dejar al espectador que decida por si mismo y de paso dejar en duda todo el sistema judicial, remarcándolo con ese último diálogo de una madre diciendo tras la detención del asesino que “esto no devolverá la vida a nuestras hijas”. De esta forma Lang nos quiere decir que cualquier decisión que tome la justicia con este infanticida, no reparará jamás el dolor de una madre que ha perdido a una hija asesinada, y así hacernos reflexionar en el papel que realmente tiene la justicia.
Es una obra maestra absoluta de la historia del cine por como nos hace reflexionar sobre un tema tan delicado, y por como nos lo cuenta en su puesta en escena, manejando el ritmo de la acción y el montage con elegancia, y utilizando todos los recursos del sonido y de la cámara con una imaginación desbordante. Toda esta maravillosa utilización del nuevo sistema sonoro y de la importancia de jugar con el fuera de campo, queda perfectamente explicado en los primeros siete minutos del film. Se nos presenta a la víctima, al asesino fuera de campo viéndose solo en una sombra, a la madre temiendo por la vida de su hija mirando al exterior de su casa con el reloj de pared sonando, y finalizando con el asesino comprándole un globo a la niña empleando un silbido y en una elipsis en donde no vemos nada, pero sabemos que la niña ha muerto mediante un plano de la pelota que llevaba la niña y otro del globo solo en el aire. Por como combina el sonido y el dentro y fuera de campo en esta secuencia, con un montaje preciso, hacen que sea uno de los mejores inicios de un film que se hayan hecho jamás, y explica a la perfección el camino que el cineasta opta para contarnos toda esta maravillosa película.

"Vértigo" de Alfred Hitchcock (1958)

Es de noche y vemos el plano de detalle de un barrote de una escalera que conduce al tejado de un edificio, seguidamente contemplamos a un hombre subir y a 2 policías perseguirle y por desgracia uno de ellos se resbala, haciendo caer hasta la muerte a su compañero por culpa del vértigo que padece. Con esta trepidante secuencia oscura empieza esta maravillosa película, en donde la puesta en escena cobra muchísima importancia, por todo el tratamiento que se le da a todos los planos, dándole un valor narrativo a la iluminación, al vestuario, al espacio, a la música o a los objetos. Scottie, se retira de la policía por el suceso que aconteció por su acrofobia, y es contratado por un antiguo amigo para que vigile el extraño comportamiento de su mujer Madeleine. Aquí comienza la locura en la que se va a sumergir el ex detective, porque acabará enamorándose de una persona que en realidad no existe, y Hitchcock remarca toda esta pasión del personaje dotando a todas las apariciones de Madeleine de colores muy llamativos y hermosos, como la secuencia en que la vemos por primera vez con un llamativo vestido verde en un restaurante con paredes muy rojas. Las escenas de Scottie siguiéndola por todo San francisco son también muy significativas en este sentido, oscureciendo los planos cuando a ella no la vemos, para darle una luz muy llamativa a cuando aparece en escena, ya sea en una floristería donde parece que las flores cobren vida, en un cementerio que nos da la impresión de estar viendo aun fantasma, gracias al colorido de los árboles y plantas en contraposición de su vestido gris, o en un museo donde un retrato de Carlota, una mujer que murió hace 100 años y que Madeleine cree ser ella, nos hace sentir que esa bella dama del cuadro va a cobrar vida.
Scottie se va fascinando cada vez más al creerse que Carlota se ha apoderado del alma de Madeleine y todos los objetos de ella, su ropa, su peinado, el ramo de flores, son para el como un sueño que se hace realidad, y así su subconsciente se debate entre estarse enamorando de alguien que existió hace mucho tiempo o cuidar de una persona que parece estar enferma. Todo adquiere mayor profundidad en la extraordinaria escena del intento de suicidio con el Golden Gate de fondo, para que el ex policía quede más absorbido por ella por la magnificencia de tan singular estructura arquitectónica, y de paso desatar un muy sugerido erotismo al llevarla él a su casa después de salvarla, y saber tras una panorámica enfocando la ropa de ella tendida, que está desnuda en su cama. La secuencia del sueño define muy bien la obsesión que el protagonista sufre, al juntar en su fantasioso mundo todos los objetos y lugares que le recuerdan a Madeleine, el ramo de rosas, el collar de Carlota o el escenario de su posible muerte, con la partitura musical del gran Bernard Herrman que le da toda una profundidad psicológica al film durante todo el metraje.
La película adquiere una nueva variante en el suspense, al descubrir que el personaje de Judy es en realidad Madeleine porque Hitchcock como es habitual en él, solo nos da esa información a los espectadores negándosela al protagonista, y esto hace que el público se implique más directamente en el film al jugar el cineasta con las advertencias en la narración, porque sabemos que Escottie lo acabará sabiendo todo pero no sabemos cuando, donde y como lo descubrirá. Que se acabé enterando del macabro plan al que ha sido sometido gracias al collar del retrato, resume muy bien la fascinación fetichista por los objetos que el relato posee, y que ella se suicide al final de la película por el miedo al ver una sombra, nos sugiere que después de tanto advertir su muerte durante todo el relato, al final lo termina haciendo al creerse que Carlota se ha apoderado de ella.

"The trial" (El proceso) de Orson Welles (1962)

Que es una pesadilla? Es acaso una abstracción ilógica de nuestro subconsciente al dormir, o es el miedo al que nos enfrentamos en esta vida solos ante el mundo sin la ayuda de nadie. Yo creo que son ambas cosas lo que sentimos en estos sueños aterradores en los que nos vemos inmersos tan a menudo, y es lo que Orson Welles intentó hacer adaptando la novela de Franz Kafka “El proceso”, y a mi juicio lo consiguió de forma brillante al mantener al espectador enganchado en un universo con situaciones sin sentido, porque cuando soñamos todo lo que sucede no lo podemos controlar.
La película empieza con un fantástico prólogo en forma de cuento en el que se explica con que nos encontraremos cuando se cierre la puerta de la justicia en este viaje paralelo de la mente humana. Así no es por casualidad que el primer plano que veamos sea el de un hombre dormido, porque en realidad no va a despertarse en ningún momento aunque él piense lógicamente lo contrario. De esta manera Welles puede otorgar al film una narración no lineal, donde todo lo que suceda argumentalmente no tenga porque tener coherencia ni sentido, y en donde cada secuencia funciona de forma independiente sin tener necesariamente apenas conexión con el futuro más inmediato en el desarrollo de la acción. Así pues todas las inmensas salas en las que se adentra Josef K tienen prácticamente vida propia con una fuerza desproporcionada de individuos en cada una de ellas, que actúan como de guardianes poderosos ante la mirada incrédula y nerviosa de un personaje que se ve inmerso en un proceso de culpabilidad sin haber hecho ningún acto delictivo, y no encuentra respuestas a esta absurda situación.
Welles utiliza un gran angular para dar mucha profundidad de campo a todos los espacios escénicos, para dar la sensación de que Josef K está ante un mundo de enormes proporciones en el que él se ve muy reducido, y así mostrar que hay fuerzas mucho mayores que su pequeña silueta y que no puede controlar, porque los sueños dominan a la psique humana, dejándola sola ante un universo de infinitos tamaños irreales. La cámara se mueve muchísimo para ver los grandiosos espacios en que se mueven los seres de este universo onírico, de ahí que haya tantos travellings y panorámicas larguísimas en forma de plano secuencia, como cuando el señor K ayuda a una muchacha con una maleta y los vemos moverse por un camino que parece no acabarse nunca al lado de un alargadísimo edificio, o cuando le vemos por primera vez en su trabajo con cientos de personas y mesas. La fotografía también tiene un papel muy importante en este sentido, ya que es puesta en escena con muchas sombras proyectadas por los personajes, con una iluminación muy expresionista llena de planos oscuros para enfatizar más la sensación pesadillesca en la que estamos absorbidos en esta gran odisea donde innumerables personajes van apareciendo reproduciendo muchísimos y absurdos diálogos. Las mujeres parecen acercar a Josef K a una realidad más tangible al introducirse de una forma muy pasional a él, pero al mismo tiempo parece rechazarlas para desvincularse de esa onírica ambigüedad a la que es sometido. Su percepción de la coherencia hace que se deje arrastrar por todas las ilógicas situaciones del inexistente proceso en el que va ha ser juzgado durante toda la trama, pero que al mismo tiempo no hace nada por evitar las inverosímiles adversidades que le van sucediendo. Esto crea en el espectador una locura desorbitada por la impotencia que nos hace sentir este pequeño hombre al dejarse torturar por un entorno hostil sin poner apenas remedio, pero al mismo tiempo nos hace comprender que en el mundo de los sueños todo se nos escapa al no poder participar en ellos de una forma activa. Es un viaje alucinante y fantástico por la psique humana donde la verdadera justicia no tiene lugar, porque el miedo que sentimos al misterio más abstracto y a la soledad, se impone a cualquier coherencia de la verdad.

"Detour" de Edgar G. Ulmer (1945)

Maravillosa película de cine negro dentro de la serie b en la que se demuestra claramente, que con muy poco dinero y muy pocos recursos se puede hacer una gran obra, siempre claro está que haya un gran cineasta detrás de la cámara con una visión clara de lo que está haciendo, y un gran talento como el director de origen austriaco Edgar G. Ulmer. Fue ayudante de dirección de grandes maestros expresionistas como el gran Murnau, y eso se nota claramente en este film donde la puesta en escena utiliza a la perfección la técnica del claro oscuro aprendida en Alemania en la época de esplendor del expresionismo. El film es una de las grandes muestras del destino y la fatalidad tan típica en el cine noir americano, cubierta de un pesimismo atroz en todo momento en la que un hombre desgraciado y anodino se ve envuelto en un viaje en autoestop donde las casualidades del destino son crueles e irremediablemente sin salida satisfactoria. La mayoría de las secuencias son por la noche reforzando así con mucho sentido la oscuridad mental de una persona que no puede escapar de su fatal destino, e incluso al haber rodado por la falta obvia de dinero prácticamente solo planos de carretera sin mostrar escenarios, y casi siempre dentro de un vehículo o con una densa niebla, también le da a la cinta un toque de decadencia absoluta apoyada por una voz en off pesimista del protagonista en la que se convence a sí mismo de la fatalidad de su angustiosa vida. Las pobres interpretaciones de los actores van marcadas en este sentido, y no le resta credibilidad a un relato que busca esas imperfecciones de una manera evidente para darle un aire de penosidad y de desgracia. Además tiene a una de las femme fatales más extrañas y poco glamurosas del género al ser tan antipática y rudimentaria y no tener la belleza ni el carisma habitual de estas damas que arrastran siempre a los hombres hacia un trágico destino. Es uno de los viajes de costa a costa de los Estados Unidos más curiosos y emblemáticos que se hayan rodado nunca, y es sin duda una de las grandes películas de cine negro hecha con muy pocos medios de la historia del cine de Hollywood.